jueves, 25 de septiembre de 2014

Primera vez

El crecimiento de una persona se va dando en etapas, primero todo es nuevo y te maravilla, luego empiezas a conocer las cosas y a usarlas a tu conveniencia, hasta que puedes sentir que dominas la mayoría a tu alrededor, y justo ahí es donde entra la adolescencia, a traerte un montón de nuevas experiencias, que de manera distinta pero con la misma esencia, te maravillan y te hacen sentir la urgencia de dominarlas.

En la vida adulta te vas topando rara vez con cosas nuevas, hay grandes momentos importantes que vives con emoción pero todos atravesados por tu ya tan conocido y dominado Yo, que hace que ya no sean las vivencias tomándote a ti, sino tú tomándolas a ellas. Y pareciera ser que esto era lo que se buscaba, este control y dominio sobre lo que nos rodea, esta tranquilidad de lo ya conocido, sin embargo, algo falta. 

Si prestamos atención, vamos al cine y nos emocionamos con películas donde pasa algo muy fuera de lo común, donde algún alien, fantasma, criminal, super héroe, etc., viene a irrumpir en la rutina de los protagonistas, dejándolos sin opción más que dejarse vivir por la situación y ya en un segundo momento actuar. Es entonces como si en secreto guardáramos con nostalgia el deseo de esas primeras emociones, y de esas viviencias que nos hacen sacar todo lo que puede haber en nuestra persona, más allá de lo conocido.

Será el propósito de la vida tener el control absoluto de nosotros mismos y de lo que nos rodea, o será el verdadero anhelo del ser humano, reprimido por la sociedad, exponerse a sí mismo a lo nuevo y dejarse expandir como persona?







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