martes, 7 de junio de 2016

Por eso no hablo mucho, porque todo lo que digo suena a salido del mismísimo infierno.

viernes, 2 de octubre de 2015

Retrospect

Cuando eres joven, todas las experiencias son nuevas y únicamente el presente es el que parece afectar nuestras vidas. Sin embargo, a medida que crecemos, nos damos cuenta que todos los malos hábitos del pasado comienzan a dejarse ver y a mostrar sus consecuencias, que pueden ir desde una columna desviada hasta una enfermedad incurable. Nunca vuelves a ser la misma persona que alguna vez fuiste.

Puede ser que crezcas y te conviertas en un ser mejor al aprender de tus errores, pero lo cierto es que las cicatrices son dolorosas y el precio es alto. Y al mirar en retrospectiva puede parecer que valió la pena, pero aún así no puedes evitar preguntarte "cómo pude ser tan estúpida?" "cómo pude permitirlo?" "cómo pude amarlo tanto a él, y tan poco a mí misma?"

lunes, 24 de agosto de 2015

Algunas aclaraciones sobre el feminismo

I
"Siempre es un placer ayudarle con el garrafón a una feminista"

Todos somos diferentes, y a como he venido escuchado sobre el entendimiento popular del feminismo me he dado a la tarea de escribir que éste nunca pretende afirmar lo contrario, y más bien defiende la igualdad de derechos entre varones y mujeres, o sea que tengan las mismas oportunidades sin importar el género, cosa muy distinta a que hombres y mujeres sean y hagan lo mismo.

Los hombres son generalmente más fuertes físicamente que una mujer, por tanto el ayudar a una mujer a cargar un garrafón de agua no es otra cosa que ayudar a alguien que aunque es capaz de hacerlo, le resulta más difícil. Esta situación es entonces comparable a la de una mujer que va sentada en el transporte público, cede su asiento a un hombre que lleva cargando cosas pesadas y sus manos ocupadas; no es que el hombre estuviera imposibilitado de sostenerse de pie, pero el que alguien que en esas circunstancias tenía la tarea más fácil le haya ayudado, queda fuera del feminismo y es más bien pura cortesía. Ayudar a alguien a levantar algo pesado porque se es más fuerte es cortesía, no machismo, así como una mujer debiera en caso de ser más capaz también ayudar a la persona que lo es menos, independientemente de su género. Así es que un hombre que no ayuda a una mujer que lo necesita no está siendo feminista, sino un idiota.

Ayudar a alguien porque se es generoso y da cuenta de un ser humano que necesita (o mínimo le vendría muy bien) de su ayuda, es precisamente reconocer en el otro a una persona y no a un ser determinado por su género.

II

Femenino y masculino son los géneros que describen ciertos comportamientos y características que ayudaron a la especie humana a funcionar en un primer momento, y de los cuales derivan algunas aún vigentes.  Algunas propuestas intentan eliminar los términos o hacer nuevos con cada modificación que se agrega; sin embargo, considero que en lugar de esto, debería mejor asumirse que como humanos, cada uno de nosotros tenemos características tanto femeninas como masculinas que debieran ser vistas no como algo positivo o negativo, sino como algo que simplemente es; algo con lo que hay que estar en paz y de esta manera no discriminar y por lo tanto ser discriminados por ello. Debemos buscar alcanzar el punto en el que una persona sea lo que jodidos quiera ser y punto, sin caer en limitaciones absurdas ni estigmas.

La dinámica tradicional de pareja, que respeta los roles convencionales, tiene una razón por la que haya funcionado por tanto tiempo, y se debe a que seguir estos roles hace un equilibrio, que con sus ciertas adaptaciones a la época siguen funcionando, por lo tanto tampoco se trata de eliminar la manera tradicional del funcionamiento de los géneros, ya que si alguna pareja decide preservarlos es muy probable que también funcionen, lo importante es que ambos estén de acuerdo y en el caso ideal, entiendan y sepan argumentar el motivo de su funcionamiento.


III

Cuando se habla de feminismo, se piensa que es un movimiento enfocado únicamente en la mujer que es la que se supone la única afectada con el sistema patriarcal en el que vivimos, sin embargo, al pretender este movimiento la igualdad de oportunidades, también busca beneficiar al hombre al devolverle la oportunidad de sentir.

Las mujeres tienen permitido expresar, manifestar y sobre todo hablar (aunque a veces abusen de esto) de sus sentimientos, pero precisamente esto les da la posibilidad de hacer una conexión con aquello doloroso que tienen guardado dentro de sí, que les permita trabajarlo y eventualmente (en el mejor de los casos) superarlo. En cambio los hombres, que aparentan ser más pragmáticos y menos complicados, no lo es porque no tengan problemas ni traumas ni dolores, es porque no tienen ese puente con el cual acceder a ellos. Es así como aunque parece que son más estables, debajo de todas esas capas tienen un núcleo de dolor muy protegido pero que el cual al no salir a la superficie tampoco puede ser superado, y entonces cambiar y moverse de lugar es mucho más difícil para ellos, cosa que a la larga termina por ser algo muy perjudicial en el ser humano.

Por esto es que un cambio como el que el feminismo desea lograr, terminaría por tener un gran impacto también en la manera en que los hombres viven, ya que el reconocer y dar lugar a aquello que hasta ahora no han pasado por la palabra, les permitiría desenvolverse de manera muy distinta.


IV

Una de las maneras en que se puede pensar el funcionamiento de los géneros, de manera reducida y simplificada, es la siguiente: las chicas se ponen lindas y los chicos hacen cosas por ellas. Aunque cuesta aceptarlo, muchas feministas lo son porque por algún motivo no lograron entrar en este modo de funcionamiento, y por esto se encargan de querer eliminarlo. Sin embargo, este es un error común ya que si a algunas no nos funciona este modelo no quiere decir que las demás chicas no sean felices con él, y aquí no se trata de mover a la humanidad a lo que nosotros creemos que es lo mejor y de igual manera ahora imponer otros determinados patrones y conductas, se trata de devolver la libertad a cada ser humano y que cada uno sea libre de actuar como desee (obviamente mientras no dañe al otro o a sus derechos), sea de manera tradicional o liberal, siempre y cuando cada quién esté consciente de sus motivos.

V

Por último cabe preguntarnos el motivo de apoyar a un movimiento que parece favorecer al género femenino si lo que queremos lograr es una indiferencia al género y no pretender que uno es mejor que el otro. Esto es simplemente: porque nos están matando. Porque es inconcebible que las injusticias sigan siendo gigantescas y es, por lo tanto, imposible permanecer indiferente a las cifras de feminicidios, a las diferencias de sueldos para un mismo puesto con el género como única variable, a la violencia de género, al acoso callejero, por mencionar algunas de las cosas terribles que suceden diariamente.

Por eso es que al género femenino no podemos perderlo de vista, pero no para llegar a un punto de alzarlo sobre el masculino, simplemente para eliminar estas injusticias descomunales y solo posteriormente llegar al punto de libertad que se pretende.

jueves, 20 de agosto de 2015

No hay que sonreír a los policías

Lo ya desde siempre sabido es la diferencia entre el enamoramiento y el amor real. El primero, se dice, es aquel estado emocional en el que se idealiza a la persona, evitando ver sus defectos o dándoles un sentido distinto (no negativo) con tal de persistir en ese estado de complemento con una persona perfecta. Esto, se dice, es un estado ficticio ya que no se conoce realmente a la persona, solo se le supone lo más deseable y conveniente para hacer la relación, durante esos mágicos seis meses, perfecta. Por el contrario, el amor real ocurre cuando ya se conoce lo más completamente posible a la otra persona y se la acepta tal cual es, mostrándose a la vez al otro como un ser con falta y siendo aceptado por él de igual manera.

El problema viene cuando el amor real cesa de pronto y ya no coincide más con la teoría que lo concebía como algo tan sólido que parecía inmóvil, solo cambiando a través de un largo proceso y finalizando con un doloroso duelo que dura de seis meses a un año pasando por las distintas fases como son negación, enojo... Pero cuando una persona está en constante movimiento, puede suceder que los motivos que sostenían al supuesto amor real ya no son suficientes, y el nuevo lugar hacia donde se pasa, es un sitio donde simplemente no hay espacio para el otro amado. No es que no se hubiera amado nunca, o que el amor no fuera lo bastante fuerte, simplemente pasa que el próximo lugar donde se aterriza puede ser uno que cambia muchas cosas. Y así es que de un día de amar totalmente a una persona y pensar en compartir el resto de la vida con ella, se pasa a otro lugar donde ya no se quiere más esto y el amor cesa.

Si se piensa en la frase "Amar es dar lo que no se tiene, a la persona que no es" y se concentra en la segunda parte, es fácil explicar por qué el amor pudo cesar de esta manera, ya que simplemente, la persona no era la adecuada, y no en el sentido de que vaya a haber una ideal, si no porque el primer objeto de amor perdido y siempre buscado, nunca se es recuperado, por lo tanto, cualquier persona no es más que un sustituto de aquél y está siempre en riesgo de ser temporal. La justificación de la falsedad del enamoramiento era justamente que no es la persona realmente buscada (ya que no se le conoce por completo), sino un sustituto (imaginario), pero si pensamos que el amor real es también un sustituto ¿qué hace más verdadero a uno sobre el otro? Si los dos hacen sentir algo muy intenso, y provocan una felicidad temporal (aunque una dure seis meses y la otra cinco años) ¿qué hace que para uno valgan la pena todos los sacrificios pero para el otro sea una locura absurda viajar a Roma?

Es así como una relación de enamoramiento y una de amor real son igual de verdaderas, es decir, igual de poco verdaderas, ya que ambas son simplemente una ilusión, una fachada por medio de la cual nos engañamos tratando sin éxito de llegar a una (otra) verdad inalcanzable, pero la cual necesitamos y a la que nos aferramos para hacer un poco menos miserable esta vida carente de verdades.


martes, 28 de abril de 2015

"Lo peor del amor es cuando pasa...

Todo el tiempo hay relaciones  terminando por distintos motivos. Hay relaciones que terminan cuando el amor se ha acabado, la pareja se da cuenta que a la relación la están sosteniendo otras cosas, que aunque a veces puedan funcionar, para vivirla con plenitud ese ingrediente es imprescindible; entonces deciden terminar y con ello muchas cosas cambian y se mueven de lugar, lo cual puede ser un proceso verdaderamente difícil, en especial si la pareja ya tenía mucho tiempo junta.

Otro tipo de relaciones que terminan es cuando hay amor de por medio, pero un amor que está tan lastimado por las diferencias entre los integrantes que hace a la relación tormentosa y difícil de continuarla. Es entonces que aunque haya sentimientos que aún persisten, lo negativo le gana y la ruptura termina siendo un alivio para ambos.

Lo más doloroso es cuando el amor aún es positivo e inmenso, pero solo por parte de un integrante, que decide terminar la relación aunque sea casi lo más doloroso, solo superado por el saber a la otra persona capaz de dañarla, y sólo por su propio bien decide marcharse; cuando siente derrochar la mitad de su amor y nunca sentir de regreso la parte que le corresponde.

"Lo peor del amor es cuando pasa, cuando al punto final de los finales, no le quedan dos puntos suspensivos"


lunes, 24 de noviembre de 2014

Individuo vs especie

Seminario 1 de Lacan:

"¿Qué pasa si aceptamos la noción de Weissmann de la inmortalidad del germen? ¿Si el individuo que se desarrolla es radicalmente distinto a la sustancia viviente fundamental - imperecedera- que constituye el germen, si lo individual es parasitario, cuál es entonces su función en la propagación de la vida? Ninguna. Desde el punto de vista de la especie, los individuos están -si cabe decirlo así- ya muertos. Un individuo no es nada comparado con la sustancia inmortal oculta en su seno, que es sustancialmente, lo que existe como vida."

En algún momento de la vida me preguntaba y le preguntaba al mundo: qué preferirías, hacer algo trascendental que te de reconocimiento por todos los siglos, pero a cambio de sufrir una vida miserable como tantos genios o artistas han vivido, o llevar una vida mediocre donde nadie te recuerde pero seas feliz?

Yo elegí la segunda, por alguna razón siempre me he rehusado a creer que la vida hay que vivirla para bien de la humanidad y que el individuo es secundario. Me rehúso a creer que como individuo estoy muerta desde el principio, si tanto me he pasado encontrando mi identidad no es posible que de antemano sea inexistente/inservible.

Decía una maestra que en realidad nuestro Yo está formado de identificaciones con la gente que nos rodea y somos una mezcla de ellas, no somos únicos y bordados a mano, decía. Sin embargo, esta mezcla es en realidad única (y bordada a mano), todas las influencias, el medio, el tiempo nunca es exactamente igual para dos personas, sin dejar de lado que siempre hay una pizca del sujeto que viene a dar su aporte.

Aún así, no creo que el uno elimine al otro, no por ser únicos dejamos también de ser parte de algo más grande, donde en realidad no estamos diferenciados; si el Otro no llega a mostrarte tus límites, te pasarías la vida sin ser alguien, tan solo una extensión del infinito y más allá.

Yo elijo ser individuo, después ser parte de algo más. Primero Freud, después Jung. Primero al individuo, después al resto.



jueves, 16 de octubre de 2014

Cliché de mujer

Una mujer atrapada en una relación donde su pareja le ha fallado no una sola vez, sino en repetidas ocasiones se pregunta si valdrá la pena darle una oportunidad más y averiguar qué pasa. Una oportunidad para que él cambie, porque por supuesto quiere hacerlo, por amor.

Después de todo, piensa la mujer, ella no es como cualquier otra, ella es excepcional y aunque a las demás encontrarse en esta situación les haya resultado un total fracaso, puede que ella con su peculiaridad logre hacer que su hombre la ame tanto como para en realidad cambiar por y para ella.



Si por un lado es cierto que la sabiduría popular dice mucho de a lo que los ojos jóvenes nos cuesta ver, también es cierto que la sociedad limita mucho, y todos prefieren a alguien que se rinde al tratar de hacer algo excepcional para que esté a su mismo nivel y no a alguien que lo intenta y tiene éxito en lo que los demás, si es que lo intentaron, fracasaron. A la sociedad no le gusta ver que el esfuerzo de alguien trae las recompensas deseadas, porque eso traería una posibilidad para ellos, que para tomarla tendrían que esforzarse, cosa que es preferible no hacer, es preferible quedarse en lo conocido, seguro, sin tomar riesgos.

Mi experiencia personal me ha brindado una enorme satisfacción cuando al mencionar que mi pareja dejaría su vida atrás para venir a vivir conmigo por amor, me llamaron ilusa, crédula, ingenua, porque esas cosas no pasan, los hombres no se sacrifican por amor, las mujeres son las que lo hacen. La satisfacción llegó cuando mi hombre sí lo hizo ¿seré una mujer excepcional?

Si en la vida se tiene la posibilidad de luchar por algo teniendo el amor de tu lado o rendirse por miedo a fracasar, creo que vale la pena luchar, al menos hasta averiguar por experiencia propia el resultado, porque es mejor vivir la certeza que creer palabras ajenas, resignarse y quedarse con la duda, eso solo hace que a la larga desanimes a los demás de luchar por sus metas, de la forma en que te desanimaron a ti. Para lograr cosas excepcionales, uno primero tiene que creer serlo, sin importar los intentos de alienación del mundo entero.

Sin embargo, suponiendo que se triunfa y el hombre en realidad cambia por amor, ¿eso borrará el dolor que ya se ha vivido? ¿seremos en verdad capaces de perdonar? ¿cómo saber si en realidad era lo que se esperaba, y no fue una decisión tomada por miedo a no dejar ir? ¿volverá el amor a ser igual de fuerte o el alma solo se entrega una vez, después la vida nos traiciona la confianza y uno no vuelve a ser aquello que un día fue?

La experiencia lo dirá...